viernes, 23 de julio de 2010

Libro de fieltro, página 6

    Oh, vaya, temía la llegada de la página del “a veces”… en fin, ya iréis viendo que no es el peor de los fragmentos (exacto, lo peor está por llegar). Nada especial que comentar hoy.


    En los fragmentos de esta página:

    Con pies de acero y calzadas imantadas

    Me sobra tu presencia para saber que estás conmigo, ¿por qué no te basta mi ausencia para saber que me he ido?

    Dentro: imposible. ¿Fuera? De ninguna manera. Volveré otra vez a tierra de nadie.

    Aunque a veces no estabas, a veces sí, y a veces, tantas veces, quise abrazarte y a veces, sólo a veces, susurrarte al oído.

    No quiero, aunque a veces se me hace difícil no querer. Será cuestión de tiempo.

    Mi pequeño corazón poblado por despedidas.

    He olvidado los días de lluvia para olvidar aquellos días que fuimos uno bajo el paraguas. He olvidado las noches que pasé aprendiendo a olvidarte para no pensar que te olvidé y, después de olvidar todo lo que eras tú, apareciste de nuevo haciéndome cometer los mismos errores.

    Existe un lugar donde nacen las historias. Casi todas mueren en el camino, pero algunas vuelven a casa para convertirse en leyenda.

    Cada cicatriz cuenta la historia de un error que nos hizo más sabios.

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